PROBLEMAS MUSCULARES

CONTRACTURAS

Es una contracción permanente y dolorosa de un músculo. Si bien el proceso de contracción musculoesquelética es activo y voluntario, la relajación del músculo es un proceso pasivo cuando cesa la estimulación nerviosa.
El músculo tiene en reposo una tensión mínima, parecido al "relentí" de un coche; esto es el tono muscular, regulado por un complejo proceso neuromuscular. Ese tono puede variar en función de si estamos más alterados o relajados, recién levantados o al final del día, según la zona del cuerpo, si tenemos dolor o no, etc. Cuando por una situación lesional, ya sea por un gran esfuerzo, por cansancio, por dolor (contractura de defensa), o incluso por un traumatismo, el tono "se dispara" y aparece la contractura o sobrecarga (ver más adelante).
En otras ocasiones, el origen de la contractura reside en el interior de la célula muscular, cuando se produce un desequilibrio hidroelectrolítico: Al llegar el estímulo nervioso, un compartimento celular se llena de iones de calcio (Ca++), lo que hace que la actina y la miosina, los componentes contráctiles del músculo, se aproximen; cuando cesa el estímulo, el compartimento debe vaciarse de iones, pero si la concentración de estos es excesiva debido a un proceso de deshidratación celular, el músculo no se relaja; está contracturado. En esta situación, es la típica expresión de: "se me ha subido la bola (de los gemelos)", o "se me ha montado el cuadriceps". Hay otros iones, el sodio (Na+) y el potasio (K+), que pueden verse afectados en su concentración a nivel de la placa motora, lugar de contacto entre el nervio y el músculo.
El masaje descontracturante, los estiramientos, el calor local y la diatermia (microondas y onda corta), los ultrasonidos, el tratamiento de los puntos gatillo,… son terapias muy beneficiosas para el músculo, siempre que se haya descartado la existencia de una rotura u otro proceso inflamatorio, como puede ser una contusión. Pese a todo, en un primer momento de urgencia, y mientras no tengamos la seguridad del diagnóstico, la aplicación de frío puede calmarnos el dolor y nos va a beneficiar más, en caso de que exista una lesión grave.

 

SOBRECARGAS MUSCULARES

Básicamente es una forma más coloquial de llamar a una contractura de un músculo fatigado por sobreesfuerzo de contracciones repetidas, que al palparlo lo notamos tenso y dolorido, y tiene el tono aumentado (músculo hipertónico). Se recomienda masaje, estiramiento y calor local.

 

ROTURAS DE FIBRAS

Cuando existe una interrupción en la continuidad del músculo, hablamos de roturas de fibras musculares. Normalmente es un proceso de aparición repentina y dolorosa al hacer una contracción fuerte y rápida (roturas por exceso de tensión), de echo se siente como "una pedrada" en la zona. Se dan con más frecuencia en músculos biarticulares, por un problema de coordinación intramuscular. Pueden producirse también roturas traumáticas por compresión; es típico el rodillazo, o "bocata" en el muslo. Además puede existir incapacidad para hacer fuerza al contraer ese músculo en cuestión, no solo por el dolor, sino también por una cuestión de imposibilidad física, al estar los extremos de la rotura separados. Siempre van acompañadas de contractura de defensa para proteger de un mayor desgarro. Suele aparecer un hematoma bastante llamativo por debajo de la lesión durante los días siguientes; ¡por ello es importantísimo aplicar hielo durante las primeras horas siguientes a la lesión!: cuanto menos sangrado haya, menor será la reabsorción que haya que hacer del mismo y más rápida, y de mayor calidad, será la cicatrización.
Las fibras musculares poseen una gran capacidad de regeneración, por una cuestión de pura supervivencia; se estima que al cabo de 21 días existe una cicatrización completa. Pero las nuevas fibras serán más cortas e irán acompañadas de tejido cicatricial no elástico, o callo, esto puede generar problemas que limiten la contracción, y al formarse zonas de diferente elasticidad en el músculo, el riesgo de nueva rotura aumenta. Es importante entonces llevar a cabo un adecuado tratamiento fisioterapéutico para elongar y flexibilizar el callo, orientando la alineación de las nuevas fibras; cobra en este momento un protagonismo especial el masaje transverso de Ciriax, doloroso pero tremendamente eficaz.

 

RECUPERACION POSTESFUERZO

El músculo es una estructura que se resiente tras grandes y prolongados esfuerzos: se acorta, se encuentra lleno de sustancias de desecho celular y en definitiva está dolorido y entumecido. Pero igualmente es muy agradecido ante la fisioterapia, y aunque no exista una lesión concreta, un tratamiento adecuado permite acondicionar la musculatura para asimilar el esfuerzo realizado y afrontar el siguiente entrenamiento plenamente recuperado. No es mala costumbre para el que realiza una actividad deportiva asiduamente con cierta intensidad, el ponerse en manos de un fisioterapeuta especialista en deporte de forma periódica.

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